Estaba paseando tranquilamente por el parque, cuando una ardilla se encaramó a la valla y me dijo:
-¡Eh, tú Si, si, tú. ¿Quieres que te cuente un secreto?
Yo asustada me dije a mí misma:una ardilla que habla, ¿cómo puede ser?
La miré y le dije: vale, cuenta, cuenta.
La ardilla me dijo:
-Ayúdame, por favor, un malvado me quiere secuestrar y matar a mi famila.
Yo me quedé boquiabierto, decidí ayudarle, entonces me dijo dónde vivía la persona que le quería hacer daño. Fui a casa y vi que era mi tío el cazador. Entonces le pedí a mi tío suplicando que me diera las ardillas, mi tío se hacía el malo, pero en realidad por dentro era bueno y, como soy su sobrina favorita, me dio las ardillas, fui con ellas hasta casa, las dejé vivir conmigo para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario